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Crear y gestionar una empresa de galletas: Family Biscuits

Family Biscuits

Hace 11 años, la empresa de galletas Galletas Gullón atravesaba una situación difícil, provocada por disputas familiares por pérdida de confianza y despido del anterior director general, es decir Juan Miguel Martínez Gabaldón.

Justo en ese momento, era Félix Gullón en poder de la dirección general de la empresa. Aunque lo haría a corto plazo, ya que su madre, María Teresa Rodríguez, presidente de la compañía, reintegró a Martínez Gabaldón tras disolver el directorio en una junta general extraordinaria.

Félix Gullón fue destituido de su cargo, pero retomó su cargo como director de Expansión. Y no hizo ningún daño en absoluto. “Yo, junto con mi hermano Hernán, estamos comprometidos con la Internacionalización como Director de Exportaciones. En 2011, Gullón concretó 18 millones a nivel internacional. En 2020, cuando me fui, enviamos una factura de 120 millones. Además, hemos creado cuatro filiales bien consolidadas”, explica.

Sin embargo, después de 17 años en la empresa, sintió que tenía que dar un paso al frente. “Gullón es una empresa que lo está haciendo muy bien. Si bien estoy muy agradecida con la empresa, porque me dio todo lo que soy, llegó un momento en que mis expectativas no se estaban cumpliendo. Y cuando el presidente decidió dejar a los niños en la junta directiva, incluido yo mismo, me di cuenta de que mi camino había terminado. Ya no podía progresar y no se estaba divirtiendo como lo había hecho en los 17 años anteriores. Si eres bastante infeliz, lo mejor es cambiar de aires, aunque eso signifique dejar una vida fácil, con una buena situación y un buen trabajo. Así que me puse a pensar en otras opciones posibles y decidí desconectarme de la empresa”, cuenta.

De Aguilar de Campoó a Jaén

Y así lo hizo, moviéndose de Aguilar de Campóo a Jaén. “Tuve la suerte de que Cerealto me diera la oportunidad de dirigir su planta de producción en Andalucía. Lo analicé durante meses y me pareció una gran base desde la que empezar mi nuevo proyecto Family Biscuit”, cuenta Gullón.

Se trata de una fábrica construida por Cuétara a finales de los años 60, que posteriormente pasó a manos del grupo Cerealto Siro Foods. “Es una planta muy grande, de casi 30.000 metros cuadrados, con 6 líneas de producción, 5 de laminación y una línea rotativa de galletas de alta producción. Además, tiene un horno muy bueno, que hace galletas de gran calidad. A máxima producción se pueden fabricar 30 millones de kilos, lo que haría Galletas de Casa entre los cinco primeros fabricantes españoles de galletas. Nuestro objetivo es lograr esa máxima productividad en tres años”, afirma.

Nueva vida

Así Gullón comienza una nueva vida con su familia en Jaén. “Hemos construido una planta que no pasaba por el mejor momento y le dimos una vuelta. Es una fábrica para lanzar marca y hacer productos diferenciados. El primer paso fue estabilizar el proyecto. Hemos invertido más de 500.000 euros en mejoras del activo: cambios de suelo, mejoras de línea, etc. Y ahora estamos mejorando las líneas de fabricación para que sean más eficientes. Tenemos un plan de inversión que nos llevará tres años.”, Carrete del director general.

Además, Family Biscuits se ha convertido generador de empleo. No solo retiene a los 100 trabajadores de la fábrica, sino que también ha creado nuevos puestos de trabajo. “Tuvimos que contratar porque era solo una planta de fabricación. Teníamos anuncios, personal financiero, marketing, etc. incorporar. Además, son trabajos de mucha calidad”, dijo.

La planta y las inversiones de adecuación posteriores fueron realizadas por Félix y su esposa, María Santana, que se encarga del marketing y las comunicaciones.

“Hay que agradecer a Grupo Cerealto todas las facilidades que nos ha dado. Uno de los requisitos era entrar sin contraprestación y lo conseguimos. Aunque ahora probablemente tengamos que depender de financiación externa para las inversiones que queremos hacer. Pero es un negocio familiar y somos conservadores. Queremos que sea la empresa la que genere los fondos necesarios para invertir y no al revés. Nuestra idea es ir un poquito y reinvertir lo que se genera”, dice Gullón.

Otra ventaja de la operación con Cerealto es la plan de ‘desconexión’ Unido. Durante tres años, Family Biscuits seguirá elaborando en esta planta algunas de las galletas que fabrica el grupo, tanto de marca propia como de distribuidor.

naturales y tradicionales

Estas desconexiones progresivas permiten a Galletas Hogar tener un ingreso garantizado mientras trabajan en el desarrollo de productos innovadores con marca propia. No obstante, la compañía no descarta llegar a nuevos acuerdos con distribuidores. Por ejemplo, María ya hace galletas de hojaldre en Mercadona. Aunque saben que ese no es su camino. “Si somos un fabricante de marca privada, serán productos especiales, hechos a la medida, donde el precio pasa a un segundo plano y otras cosas tienen valor. No podemos entrar en la guerra de las ‘marias’ y los ‘brindis’. Esta planta no está dispuesta a hacer galletas tradicionales. No da los números que se necesitan para la distribución”, explica.

La verdadera apuesta de futuro de la empresa es la nuevas referencias lanzadas con su marca. “La galleta necesita innovación. Queremos hacer galletas con ingredientes naturales y recuperar recetas tradicionales de galletas. Esa es nuestra propuesta de valor”, afirma Gullón.

Su catálogo incluye algunas referencias tradicionales -‘María Doré’, ‘Digestive’ y ‘Tostada’- y otras más innovadoras, como la gama ‘Petit’ -original, doré y choco-, la línea ‘Natur Fun’ para galletas finas de avena . -tres bombones, fresas y bizcocho de chocolate y zanahoria- y, sobre todo, ‘María del Sur’ -original y canela. “Es el producto más icónico porque es una galleta al estilo andaluz. Nunca hubo un fabricante de galletas en Andalucía, por lo tanto Se elaboran galletas ‘a la andaluza’, con un 12% adicional de aceite de oliva virgen, endulzado con miel, canela, matalauva… Recuerda un poco a los dulces andaluces, como las tortas de aceite o los pestiños”, comenta el fundador.

Su innovador proyecto dio lugar a la creación de un departamento de I+D y convenios de investigación con la Universidad de Jaén, centros tecnológicos y el CSIC. La compañía destina aproximadamente un 3% de su facturación a I+D+i.

Además, Gullón explica que estos ingredientes también hacen sus galletas más sostenible. “Creemos que las industrias necesitan abastecerse de ingredientes por sí mismas kilómetros 0. Estamos en Jaén, por lo que disponemos de aceite de oliva virgen extra en fábrica. Es un poco más caro, pero evita el tráfico mundial de mercancías. Nuestra idea no es sólo ‘María del Sur’, sino que en el futuro podamos incorporar aceite de oliva virgen extra a todas las galletas. Lo sostenible es trabajar con ingredientes que te da la zona. Lo mismo pasa con la miel, la matalauva, la canela… hay que aprovecharlas. Además, estos sabores son muy valorados por el consumidor”.

Con estos productos, la empresa intenta llegar a un público interesado en su alimentación y preocupado por el ruido que se genera en torno a las galletas: valor nutricional, azúcares, grasas saturadas, aceite de palma, conservantes, colorantes, edulcorantes, etc. “Nos enfocamos en las personas que quieren innovar. Sabemos que la gente está preocupada por su alimentación y quiere saber qué come y de dónde viene”, dijo.

Sin embargo, no quieren ubicarse en un segmento premium. “Queremos apostar por precios baratos. Estamos a punto de movernos entre 1 y 2 euros. Creemos que ese es el precio que el consumidor está dispuesto a pagar por productos diferenciados”.

trabajando en distribucion

Además de desarrollar nuevos productos, Family Biscuits centra sus esfuerzos en acuerdos con supermercados y cadenas de supermercados. “La distribución ha visto muy bien la llegada de un nuevo fabricante. Sobre todo, por el hecho de estar situados en el sur de España, porque de Madrid para abajo no había fabricantes de galletas. Ya estamos trabajando con Carrefour, Alcampo, distribuidores regionales en Andalucía, Extremadura, Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Asturias, Cantabria y Canarias… Hemos llegado a muchas cadenas y tenemos apoyo Hemos recibido un gran tratan desde la distribución, que considera que las cookies son una categoría que no tiene la innovación que ellos quieren”, confirma.

La empresa destaca la exportar. Esta es una prueba de la elección del nombre internacional. Ya venden galletas a Portugal, Malta, Marruecos, Libia, Guinea Ecuatorial o Irak. También está cerrando acuerdos con socios locales en Reino Unido y Portugal. Además, Gullón espera que los acuerdos firmados con los grandes grupos de distribución le abran las puertas de sus hipermercados en otros países, como Portugal, Francia o Reino Unido.

Cerca del 50% de la producción ya se exporta. Y ese es el objetivo a largo plazo: el 50% -60% de la facturación mundial proviene del extranjero.

negocio bien alimentado

La fábrica de Galletas Domésticas está produciendo actualmente la mitad de su capacidad máxima, por lo que tiene una producción de 15 millones de kilogramos de galletas. Esto se traduce en una facturación de 18 millones de euros.

La compañía espera que su planta esté operando a pleno rendimiento en 2024, lo que supondría cerrar el año con ventas 40 a 45 millones de euros. De tener éxito, se situaría en el ‘top 5’ de las galletas españolas. Si bien la exportación es una pequeña parte de su negocio, espera que las ventas internacionales representen entre el 50 % y el 60 % de la facturación a largo plazo.

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